Mimetizando a la naturaleza mediante el uso de la biología sintética

En 1940, mientras George de Mestral sacaba a pasear a su perro, se dio cuenta que en su ropa se habían pegado los frutos de la planta Bardana. Al llegar a casa analizó estos frutos y observó que en su estructura contenía unos ganchos que les permitía adherirse y ser transportados a diferentes lugares. Esto conllevó a la invención del cierre Velcro, el cual contiene en un lado ganchos mientras que en el otro lado bucles en el tejido.


El velcro es uno de los claros ejemplos cuando hablamos sobre biomímesis. Esta ciencia nos ha permitido emular los procesos que ocurren en la naturaleza para resolver problemas de la vida cotidiana. Muchos artefactos han sido desarrollados a partir de la comprensión de los comportamientos de los organismos.



Ahora, ¿cómo la biología sintética se involucra en el campo de la biomímesis?


Actualmente, la biomímesis no solo aborda la inspiración de la naturaleza sino también se puede expresar y practicar de otras maneras como la aplicación de la biología sintética con el uso de ADN sintético para crear sistemas biológicos con funciones completamente nuevas que fueron basados en la naturaleza.


Un ejemplo de esto es la luminiscencia que emiten las medusas. Se analizó cuál era la secuencia de ADN que permitía producir proteínas fluorescentes. Una vez determinado esto, mediante ingeniería genética se pudo incorporar esta secuencia de ADN en otros organismos como las bacterias para que puedan producir fluorescencia. Hoy en día, las proteínas fluorescentes son utilizadas como biomarcadores, las cuales son sustancias que permiten determinar el estado biológico en un organismo. Estas moléculas son utilizadas en muchos campos como la oncología, neurociencia, entre otros.