Bioemprendimiento: el paso de la ciencia a la solución de problemas mundiales

Actualizado: 30 de jul de 2019


La ciencia y la tecnología cada vez están más presentes en nuestra vida diaria. Cuando pensamos en el futuro muchas veces pensamos en computadoras cuánticas, teléfonos con inteligencia artificial o robots autónomos; pero la biología se está abriendo camino rápidamente como la tecnología dominante del mañana.


Desde microprocesadores basados en moléculas de DNA hasta lámparas bioluminiscentes que no necesitan electricidad. Ya en la actualidad, la biotecnología y la biología sintética nos están llevando por una montaña rusa de descubrimientos y nuevas aplicaciones en salud, agricultura, industria, alimentos y tecnología que hasta hace unos años no podíamos ni imaginar. El futuro es ahora, y es biotecnológico.


Propuesta de la empresa Glowee para iluminar ciudades con bioluminiscencia producida con la bacteria Aliivibrio fischeri.

Sin embargo, nada eso sería posible sin los emprendedores que se atreven a salir de la tradicional academia y llevar estos productos al mercado. Es por eso que necesitamos más bioemprendedores.


¿Qué es bioemprendimiento?


El emprendimiento no suele ser un camino típico que se enseñe durante las carreras en biología o biotecnología. Sin embargo, en muchos países en desarrollo la industria de la biotecnología está liderada por pequeñas y medianas empresas, quienes tienen gran potencial para implementar proyectos de innovación y alta tecnología en el sector.


Bioemprendimiento se entiende como la creación de valor y riqueza basada en tecnología desarrollada en el laboratorio, en un área de ciencias de la vida, y que tiene una aplicación comercial. Para emprender en biología es necesario tener una idea, crear un plan de comercialización y un negocio alrededor de la tecnología. Este proceso necesita habilidades específicas en el emprendedor, que son diferentes a las requeridas para otros negocios y otras tecnologías.


¿Quién puede bioemprender?


Cualquier persona puede emprender en biotecnología y biología sintética. Si bien es cierto que actualmente la mayoría de las compañías del sector tienen fundadores con alto nivel de experiencia técnica; también es necesario contar con personas que tengan un enfoque muy claro sobre cómo llegar al mercado. La creatividad es una habilidad fundamental para diseñar nuevos modelos de negocios que se adapten a los problemas y las circunstancias de cada región.


No es indispensable tener un fundador científico, pero en este sector es muy valioso contar con científicos como parte del equipo o como asesores que puedan identificar oportunidades en estas tecnologías que están en constante cambio y que requieren de conocimientos especializados para lograr innovar y posicionarse en un mercado creciente a nivel mundial.


Las empresas más exitosas en este momento tienen como fundadores a dos o tres personas con conocimientos variados; que van desde la ciencia básica hasta las finanzas o el marketing. Complementar habilidades es importante ya que la mayoría de los biotecnólogos se ven como científicos y no como personas de negocios, y uno de los retos más grandes para un bioemprendedor es encontrar el balance correcto entre la investigación científica de punta y las oportunidades de comercialización.

Importantes incubadoras y aceleradoras de negocios han comenzado a interesarse por el emprendimiento en biotecnología y biología sintética; creando incluso programas especializados para estos campos.

¿Qué está pasando en Latinoamérica?


La biotecnología y la biología sintética representan enormes oportunidades de negocio y generación de riqueza para el futuro de Latinoamérica debido a la gran biodiversidad de la región, la generación de recursos humanos y los ecosistemas de emprendimiento en crecimiento.


Sólo en México cada año se gradúan más de 9000 personas en carreras afines a biotecnología y este país se encuentra en el lugar 17 del mundo con mayor número de negocios en el área. Por su parte, en Brasil, que es el país más emprendedor de Latinoamérica, el bioemprendimiento está creciendo rápidamente con más del 60% de la industria de la biotecnología conformada por emprendedores con colaboraciones internacionales con gran potencial de impacto.


Sin embargo, también tenemos retos importantes incluyendo la poca inversión en investigación y desarrollo, la dependencia de financiamiento gubernamental, la falta de cultura en propiedad intelectual y la dependencia económica. En biología sintética, Latinoamérica representa menos del 5% del mercado mundial y gran parte se debe a la dependencia en tecnología extranjera y los altos costos de entrada para poder crear productos de alto valor.


Scintia está rompiendo esas barreras. Generando tecnología propia y facilitando el acceso a equipos para la creación de negocios en biotecnología y biología sintética.


Y tú, ¿qué esperas para bioemprender?


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